Programar en femenino

La programación es un sector eminentemente masculino. En nuestro país, la presencia de mujeres en las TIC apenas ha aumentado en 20 años. Según datos que publica la Secretaría de Estado para el Avance Digital, las mujeres suponen solo el 15.6% de lxs trabajadorxs con perfil técnico en este sector. Hasta ahora. En España ya podemos encontrar empresas que se han propuesto reducir la brecha digital de género a través de la creación de diversidad digital. ¿Cómo? Ofrecen sus denominados bootcamps que, a pesar de su anglicismo no son otra cosa que cursos intensivos. Tanto, que se les debe dedicar una media de diez horas diarias durante las doce semanas que duran. Una vez terminado, ofrecen a sus estudiantes una bolsa de trabajo con un mínimo de salario. La rapidez formativa de estos cursos, que no requieren conocimientos digitales previos, junto a la alta demanda de este tipo de perfil incentiva a quienes se plantean estudiarlos. A nivel público también existen grados y ciclos formativos en Tecnología de la Información con un coste inferior y una duración superior.

Este programa cuenta con la participación de SOIB y la cofinanciación del Fondo Social Europeo y tiene por objetivo la inserción en el mercado de trabajo de personas en riesgo de exclusión social.